DespensaUno de mis grandes problemas son los ataques de comer compulsivamente. Sin saber muy bien por qué, uno hace algo que no debe, con dos resultados perjudiciales: uno, la comida que ingiere y que no debía. Y dos, la culpabilidad por ser consciente de no haber sido capaz de controlarse.

Si uno pasa mucho tiempo en casa, una solución es plantear una barrera defensiva, una especie de cortafuegos, a la altura de la despensa o de la nevera. Mi problema es que, si hay galletas en casa, acabo comiendo las galletas. En general, si hay cualquier cosa que no deba comer (dulces, aperitivos, etc…), acabo comiéndomelo. Así que la solución está en no dejar nunca que haya ese tipo de cosas. Desde luego, no comprarlas uno mismo. En la medida de lo posible, rechazar obsequios relacionados con la comida. Y, en el colmo del derroche, si finalmente se cuela algo pernicioso en casa que sabemos que nos va a tentar antes o después, ser capaces de tirarlo a la basura. Mejor ahí que comido.

Lo importante es que, si en un momento dado nos entra la ansiedad por comer algo, vayamos a la nevera o a la despensa… y no encontremos nada con que saciarla. Quizás acabemos bebiendo medio litro de agua. O comiendo fruta. O subiéndonos por las paredes. Pero si no lo encontramos a la primera, muy fuerte tiene que ser el ataque como para que nos oblige a irnos a una tienda a comprar cualquier cosa. Así que con este cortafuegos libramos un porcentaje importante de las oportunidades.

Por supuesto, la mejor opción sería tener la fuerza de voluntad como para controlarse y poder convivir con esos productos en casa. Pero partimos de la base de que eso no es posible…

Únicamente hay un problema, y es cuando uno no vive solo sino que convive con otra persona que no está sometida a las mismas restricciones… entonces la cosa es más difícil. Pero se puede lograr.

9 comentarios

  1. Felizpe Netración

    Joer, macho, sigo tus posts y es que somos igualitos: ¡qué lamentables! :-6 Tanta fuerza de voluntad y capacidad para el trabajo y tan poca para esto de la comida…

  2. Álvaro

    Hola Raúl,

    Curioso blog el tuyo!!! El prestigioso cardiólogo Valentín Fuster dice que cuanto más lento se adelgace, mucho mejor porque mucho más tarde se recuperarán los kilos. En concreto, él dice que lo ideal sería perder 1 Kg. por mes, es decir, unos 30 gramos diarios. Eso, a poco que te quites un poco de azucar o un postre, ya lo has perdido.

  3. “Eso, a poco que te quites un poco de azucar o un postre, ya lo has perdido.”

    Que dificil es haceros comprender a los que tenéis un metabolismo normal lo j*dido que es perder peso cuando tu cuerpo siempre tiende a rellenarse. Yo he seguido estrictamente - balanza en mano- dietas de 1.000 calorías diarias y no he perdido nada en tres semanas. Para mi no hay más remedios que una dieta hipocalórica (1.000 / 1200 calorías) y un suplemento de ejercicio, al menos una hora cuatro días en semana. Es durísimo, porque comer bien es una de las cosas que más me gusta en la vida, pero cada vez me voy concienciando más de que debo cambiar mi estilo de vida más que hacer “una dieta” si es que quiero vivir los años que quiero vivir. Dejé el tabaco, que fue jodidísimo, y conseguiré adelgazar y mantenerme. Pero te aseguro Álvaro que ojalá fuera cuestión de “quitarse un poco de azucar”.

    Un Saludo y ánimo,

    Ángel
    108Kg y bajando…

  4. Pablo

    Totalmente de acuerdo con Ángel. Que envidia me dan los que tienen un metabolismo normal. Yo he perdido 40kg. Pero me ha costado 7 años y aun debería quitarme 15 más. Pero la lucha es continua. Debe ser algo similar a lo del tabaco (que yo nunca he podido dejar) porque tengo amigos que después de 7 años sin fumar siguen pasando “mono”…y a mi me pasa lo mismo con la comida.
    Pero tiene sus compensaciones, el día que me dijo el vendedor del Corte Inglés que en la sección de tallas especiales ya no tenían camisas para mi porque me quedaban todas demasiado grandes casi lloré de la alegría.

  5. He encontrado el blog por casualidad y me estaba viendo reflejada en muchas cosas. También estoy totalmente de acuerdo con Ángel, para los que tenemos una tendencia muy acusada a engordar no vale con quitar un poco de aquí y un poco de allá. A mi me dan mucha envidia mis amigas cuando dicen “he cogido dos kilos, voy a tomar sacarina en el café y nada de dulce en dos semanas”. Yo también necesito una dieta hipocalórica y mucho ejercicio para conseguirlo. Mi endocrino me dijo un día “si quieres estar delgada, vas a tener que seguir siempre una dieta”. Pero no tengo tanta resistencia y por lo general vuelvo a coger el peso… Lo que para mis amigas son 2 kg arriba, 2 kg abajo, para mi son 20 kilos. Y si me pongo, siempre lo consigo, pero es muy duro.Ánimo a los que estéis a dieta!

  6. […] La cosa se complica en mi caso. Mis padres, y los de mi mujer, viven en ciudades distintas de la nuestra. Y las navidades se convierten en sendos viajes a cada una de las casas. Con unas madres con ganas de “obsequiar” a los hijos pródigos, y qué mejor forma que con unos buenos platos de comida casera para las comidas “de diario”. Si a eso le sumamos unas casas con multitud de tentaciones de esas que en la tuya no te permites (en forma de pan, de cositas para desayunar, de cositas para picar a deshoras, de..), interrupción de las (muchas o pocas) rutinas saludables que tengas, etc… pues ya me contarás… toda una prueba para la voluntad que, en el caso de que no tengas mucha, tiene efectos desastrosos. […]

  7. Ardid

    No sabes como te entiendo. Me pierden los dulces (cualquier tipo, sobretodo el chocolate de cualquier manera) y encima de tener un metabolismo asqueroso tengo ademas huesos anchos, asi que aun encima es peor >___

  8. […] La despensa, primera línea defensiva […]

  9. CAROLINA

    tengo todo este año haciendo una y otra y todas las dietas que me dicen y he gastado un dineral y cada dia aumento mas este solo año he aumentado 12 kilos que podria hacer para dejar la desesperacion y la depresion que tengo al verme cada dia en el espejo y verme gorda que puedo hacer

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