PizzaLa pizza marca un hito negativo en una dieta. Me explico, que parece que digo una obviedad. Cuando decides que vas a intentar comer bien, uno de los pasos fundamentales es cocinar tú mismo. A veces más sano, a veces un poco menos… pero mientras cocines tú, en casa, con carne, verduras, pescado… que tú compras, cortas y cocinas, controlando si echas más o menos sal o más o menos aceite, puedes tener la sensación de que no estás “pecando”. Sin embargo, indefectiblemente, llega un día en el que estás cansado, no te apetece cocinar. O estás hasta las narices por algo, y tampoco te apetece comer una triste tortilla o unas verduras salteadas. Te comerías una pizza. Es tan fácil… llamas, y al rato te traen una cajita que oculta una masa crujiente recubierta de queso y algún que otro ingrediente para despistar. Es sólo llamar, pagar, y comer. Una tentación difícil de superar. Simplemente levantar el teléfono…

Hoy hemos estado a punto de caer. Estábamos los dos sin mucha energía, sin cena programada. Hacía ya tiempo que no pedíamos nada. Normalmente si uno es débil, el otro le sostiene. Pero hoy los dos estábamos débiles… y sin embargo, lo hemos logrado. No hemos comido pizza. La alternativa tampoco ha sido óptima (unos morunos a la plancha), pero se ha movido en el terreno de lo “cocinado en casa”. Minipunto para nosotros!

PD.- Es en situaciones como ésta donde uno tiene la sensación de ser un poco “yonki” de la comida… nunca he sido adicto a nada (tabaco, alcohol, drogas) pero según lo ponen en la tele, la tentación de abandonarse a una copa, un pitillo o una raya debe ser similar a la que yo pueda tener con la comida. “Total, por una vez”…

PD2.- Me doy cuenta que puede sonar un poco patético el sentirse “bien” por “no haber comido pizza”. Para ese viaje no hacen falta alforjas, dirá alguien. Bueno, son pequeñas victorias. Quizás a base de esas victorias se pueda cimentar una victoria mayor.

2 comentarios

  1. Ale

    Enhorabuena, yo suelo caer.
    Mi método para evitar estas cosas es tener una serie de pecados alternativos para evitar el pecado máximo. Por ejemplo, a mi también me encanta la pizza, y cuando más me gusta es los viernes por la noche; pues para ese día me hago un “pecado controlado”. Por ejemplo, otra cosa que no se debe comer es aguacate, que engorda un montón, pero que a mi me chifla; pues ese día me hago una ensalada con aguacate; he pecado, pero dónde va a parar un pecado con el otro, 500 calorías de cena frente a 1500 :o D.
    Lo que tú dices, somos unos yonkis. Y si encima fueras exfumador todavía más :o D

  2. Yo también me siento un yonki de la comida. NO fumo, no bebo, no tomo sustancias que puedan alterar mi estado de ánimo. Pero cuando tengo un día de “furia” necesito comer, y no me sirve una ensalada, ni frutita, necesito comida grasienta, embutido, cerdo, pizzas, apenas mastico, y después… frustación, arrepentimiento, compadecerte de ti mismo y jurar que no va a volver a pasar.
    Intento solucionarlo haciendo deporte, sobre todo antes de cenar, eso me quita la ansiedad, pero el día que no voy al gimnasio o a correr, ese día puede temblar la nevera y mi estomago.
    Francisco. 35 años. 1.83cm 105Kg

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