Bueno, pues se ha pasado prácticamente un mes sin volver a decir ni pío por aquí… ¿motivos o excusas? Lo cierto es que la inminencia de las vacaciones de semana santa hizo que relajase un poco mis costumbres… relax que llegó al máximo durante dichas vacaciones. Y es que a pesar de los esfuerzos de mi madre por poner comida sana, lo cierto es que el ambiente relajado de las vacaciones no ayuda demasiado: que si unas cañitas por aquí, que si una comida con amigos por allá, que si ya que estamos al borde del mar nos tomamos unas rabitas… en fin, eso, vida relajada.

Al volver, la báscula no hizo sino confirmar lo que la vista y el tacto ya permitían augurar: como si se tratase del juego de la oca, había caído en “la muerte” y me tocaba volver a la salida - casi al mismo peso con el que empecé este blog.

Estas dos semanas las he pasado recuperando lo desandado. Sin muchas estridencias, simplemente tratando de llevar una rutina un poco más ordenada. Eso ha sido suficiente para devolverme a la frontera de los 110 que alcancé hace un mes. Así que es momento de retomar los buenos propósitos y reiniciar los esfuerzos medianamente serios por esta mi lucha.

1 comentario

  1. Pablo Romanos

    Bueno. Yo no me preocuparía mucho se has vuelto a recuperar la rutina de comidas. Yo he perdido 30 kilos en tres años y aunque ahora estoy muy estabilizado sobre lo 105 también tengo epocas en las que fluctuo un poco hacia arriba.

    A ver si ahora me pongo las pilas y rompo la barrrera de los 100 (pero hacia abajo) :-)

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