Llevo unos cuantos días descontrolado. El motivo (o la excusa, luego lo vemos) es que estoy de mudanza. Y esto tiene dos vertientes. Por un lado, nerviosismo (que todo vaya bien, que no me olvide de nada, que…) y por otro incertidumbre (¿nos irá bien en nuestro nuevo destino? ¿y si las cosas salen mal?). En definitiva, ansiedad. Y creo que la ansiedad es para mí un factor detonante del ansia de comer: estoy nervioso = como algo. Y claro, “algo” no es una manzana o una mandarina, sino lo que se pilla…
Y además, una mudanza como la que estamos haciendo supone, durante unos días, perder completamente los hábitos y las rutinas: viajes (he viajado 5 de los últimos 7 días), “no tenemos nada en la nevera, bajemos a comer cualquier cosa al bar”, “tomemos un bocata rápido y así no deshacemos cajas”, “y dónde se compra la fruta aquí”… Y yo soy hombre de rutinas. Si incorporo algo a mi rutina, no hay problema - lo hago sin pensar. Pero si me muevo fuera de la rutina… me cuesta comer fruta, me cuesta no “picar entre horas”, etc.
En fin, no sé si la báscula ha salido ya de las cajas. De todas formas, dejaré pasar un par de días para que las rutinas vuelvan a su cauce antes de pesarme… por si las moscas.
2 comentarios
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Siempre vas a tener circunstancias que te impidan seguir una disciplina alimentaria (hoy es la mudanza, mañana es que el crío se pone malo y pasas la noche en el hospital, otro día es que te surge un proyecto que te obliga a viajar)…Es como dejar de fumar, “nunca hay un momento perfecto”.
Mi consejo es que vayas a un especialista en nutrición, que te ponga un régimen y que lo sigas estrictamente. Todos los bares de menú del día te pueden hacer una ensalada verde y una pechuga a la plancha, por ejemplo.
De cualquier otra forma, lo único con lo que te vas a encontrar es ausencia de resultados motivadores a corto plazo y, en definitiva, seguir como estás, con el riesgo de que cuanto más viejo te haces, peor es tener sobrepeso…
Creo que lo importante no es obsesionarse porque un par de días no hayas seguido la tabla a rajatabla. Además, seguramente habrás consumido más calorías que de costumbre trasteando cajas arriba y abajo, por lo que una cosa quedará compensada con la otra. Paciencia que los resultados se verán al final del proceso